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Si no es el VIH, ¿qué puede causar el SIDA?


En contra de creencia popular, el VIH no es necesario para explicar La inmunodeficiencia adquirida y las enfermedades asociadas con el SIDA. Para entender por qué es así, primero es necesario entender lo que es el SIDA. El SIDA no es una nueva enfermedad o padecimiento, es un nuevo nombre o designación para 29 enfermedades y estados físicos conocidos con anterioridad, Como nos lo declara el NIH en su extenso informe sobre el
SIDA ‘la designación ‘SIDA’ es una herramienta de supevisión. Desde 1981, la herramienta de supervisión que es el SIDA, se ha venido usando para rastrear y registrar enfermedades ya conocidas, cuando aparecen en personas que han resultado positivas en las pruebas de anticuerpos VIH.
La hipótesis del virus del SIDA supone que los problemas de salud a los que se rebautizó con el nombre de SIDA se desarrollan como resultado de una infección de VIH que el virus de alguna manera incapacita al sistema de defensa del organismo, el cual protege en contra de las enfermedades oportunistas. y así permite el desarrollo de una o más de las 29 enfermedades, como la infección por levaduras, algunos cánceres, neumonía, salmonelosis, diarrea o tuberculosis, las que después son diagnosticadas como SIDA. Sin embargo, todas las enfermedades indicadoras del SIDA ocurren en personas que resultan negativas en la prueba de VIH, ninguna de estas enfermedades es exclusiva de aquellos que resultan ser positivos. y todas las enfermedades del SIDA existieron antes de que se decidiera adoptar el nombre de ‘SIDA.’ Antes de la designación SIDA, no se pensaba que estas 29 enfermedades tuvieran una sola causa en común. De hecho. Todas tienen causas reconocidas y tratamientos que no están relacionados con el VIH. Por ejemplo, la infección por levaduras es un problema generalizado que se debe a un desequilibrio de las bacterias naturales Las infecciones por levaduras que ocurren en personas VIH positivas y VIH negativas, son ocasionadas por el mismo desequilibrio de las bacterias naturales. Todas las enfermedades oportunistas llamadas SIDA tienen varias causas médicamente probadas, que no se relacionan con el VIH.
La inmunodeficiencia puede ser adquirida por diversos factores de riesgo que no Son infecciosos, ni transmitidos por medio de sangre o productos sanguíneos. Los siguientes factores son causas ampliamente reconocidas de la supresión inmune, de la salud comprometida y de las infecciones oportunistas, tal y como ha quedado documentado en la literatura médica por más de 70 años. Las exposiciones crónicas, habituales y múltiples a estos riesgos, pueden causar el grupo de síntomas llamado SIDA, De hecho, no existe ni un solo caso de SIDA descrito en la literatura médica sin uno o más de estos factores de riesgo para la salud.


Factores de riesgo físico


Estos riesgos incluyen la desnutrición y la falta de sueño crónica. En 1985, el investigador ortodoxo del SIDA y director de NIAID, doctor Anthony Fauci declaró que la desnutrición era la causa más prevaleciente (le las enfermedades de deficiencia inmune en todo el mundo, particularmente en regiones en vías de desarrollo como África, donde las enfermedades comunes como el sarampión no están controladas y cobran millones de vidas.
La literatura médica afirma que la desnutrición y la infección están invariablemente ligadas, ya que una condición agrava a la otra. El hambre y las enfermedades endémicas son problemas bien conocidos en aquellos países del mundo que se piensa están bajo la amenaza del SIDA. La desnutrición intrauterina ocurre cuando las futuras madres se nutren inadecuadamente, y puede resultar en una prolongada supresión inmune, a veces de toda la vida.
La pobreza, la vida en aglomeraciones y el agua sucia fomentan las enfermedades endémicas y comprometen la salud. Las poblaciones de muchas regiones del mundo en vías de desarrollo, son devastadas por infecciones sin control de microbios comunes que significan poca o ninguna amenaza para la salud en las personas de países industrializados.
Las infecciones debidas a la inmunodeficiencia por desnutrición son las causas principales de las muertes de bebés y niños en el mundo. Entre los ciudadanos de las naciones industrializadas, la desnutrición subclínica, en lugar de la inanición, es la que lleva al debilitamiento de la función inmune, especialmente cuando se combina con la falta de sueño Las personas que consumen habitual y prolongadamente ciertas drogas como las metanfetaminas, la heroína y el crack de cocaína, a menudo sufren de desnutrición y falta crónica de sueño.
Los químicos que comprometen la inmunidad Incluyen fármacos como el AZT y otro tipo de compuestos para la quimioterapia del cáncer, inhibidores de proteasa, antibióticos y esteroides, y las drogas tic Lis,, vicioso como la cocaína, el crack, la heroína, los nitritos (popers), y las metanfetaminas (crystal, speed).
La quimioterapia ataca y destruye las células de la médula ósea, en donde se originan todas las células inmunes. También mata a las células inmunes totalmente formadas, además de acabar con las células B y las células sanguíneas rojas. La quimioterapia destruye el sistema digestivo, al matar las células que componen el recubrimiento interno del tracto digestivo, lo cual interfiere con la habilidad del organismo de absorber y digerir nutrientes, y causa así la desnutrición. Incluso cuando se utiliza muy brevemente, la quimioterapia suprime la función inmune normal, aumenta la susceptibilidad a tina variedad de infecciones oportunistas, y puede causar una anemia que amenaza la vida, y diarrea. El AZT, dd1, ddC, D4T y 3TC son todos compuestos de quimioterapia usados como tratamientos antivirales para el SIDA.
Existen muchos fármacos que tienen el efecto de suprimir el sistema inmune, particularmente cuando se utilizan por períodos largos. Los inhibidores de proteasa causan deterioro en la función hepática y falla hepática (el hígado elimina del organismo las toxinas que causan enfermedades) además de fallo renal, peligrosos niveles elevados de colesterol, diarrea y otros efectos que comprometen la salud. Ios esteroides son a menudo una causa conocida para la deficiencia inmune, y a veces son recetados a los parientes de SlDA para contrarrestar el desgaste muscular ocasionado por el AZT. Los antibióticos, sobre todo cuando se consumen habitual mente, pueden causar infección por levaduras y diarrea, dos enfermedades que pueden llevar a la desnutrición. El Septra y el Bactrim son antibióticos sulfonamidas normalmente recetados a los VIH positivos para el uso continuo, profiláctico o preventivo. Estos medicamentos son residuos de los días anteriores a la penicilina; no atacan a los microbios invasores en forma tan específica como lo hacen los antibióticos
modernos y son conocidos por sus efectos colaterales. Los dos causan náusea, diarrea, vómito, anorexia, destrucción de la médula ósea, salpullidos, fiebre, hepatitis y anemia, ya que interfieren con la producción de Las células sanguíneas rojas.
Los efectos inmunosupresores del abuso de las drogas de uso vicioso están bien documentados en la literatura médica que data desde el inicio del siglo. Estos incluyen neumonías, fuegos en La boca, fiebres, endocarditis, infecciones bacterianas y sudores nocturnos —condiciones todas asociadas actualmente con el SIDA: Las anfetaminas suprimen el apetito y esto ocasiona que los usuarios crónicos sufran de desnutrición. Muchos adictos habituales a la heroína y al crack no se proporcionan una adecuada alimentación, sueño, abrigo y cuidados en su salud.
La exposición prolongada a las toxinas químicas comunes como los insecticidas y herbicidas, también puede dañar la función inmune.

Factores Biológicos de Riesgo

Estos riesgos incluyen exposiciones múltiples a y/o infecciones crónicas con sífilis, gonorrea, clamidia y otras enfermedades venéreas, hepatitis, tuberculosis, malaria, enfermedades por hongos, amibas y parásitos como la giardia, infecciones bacterianas como el estafilococo y la E-coli, infecciones crónicas intestinales, transfusiones de sangre y el uso de productos sanguíneos. Además de los efectos dañinos de Las infecciones recurrentes, muchos de los fármacos usados como tratamiento, tienen efectos adversos sobre La función inmune.


Factores Psicológicos de Riesgo

Se ha demostrado que la ansiedad crónica, el pánico, la tensión y la depresión comprometen la salud, dañan la función inmune, y dan como resultado síntomas idénticos al SIDA. El estrés mental provoca la producción de la hormona cortisol; el cortisol excesivo provoca reducciones rápidas y dramáticas de las células T, una condición conocida como linfocitopenia. En minutos, el estrés induce a los niveles de cortisol a aumentar hasta 20 veces. Los niveles altos de cortisol pueden llegar a causar en el futuro lo que los textos médicos describen como “una atrofia significativa de todo el tejido linfoide en todo el organismo”, lo cual puede llevar a una “infección fulminante y muerte por enfermedades que de otro modo no serían Ietales.
Un profundo miedo al SIDA es suficiente para provocar que hasta las personas que repetidamente resultan VIH negativas, desarrollen los síntomas físicos del SIDA. Esta condición llamada “SIDA-fobia.” se caracteriza por La pérdida de peso y desgaste físico (caquexia del SIDA), disminución en los conteos de las células T y otros signos que se consideran indicativos del SIDA, y normalmente aparecen después del contacto íntimo con personas que las víctimas creen que pueden ser VIH positivos.
Es bien sabido que las creencias y expectativas se manifiestan en el cuerpo físico. La influencia de las creencias que alteran la vida fue detallada dramáticamente en 1942 por el doctor Walter B. Cannon en su relato de un fenómeno que él llamó ‘la muerte Vudú,” una forma de pena capital practicada entre ciertas tribus aborígenes. Cannon reportó que los shaman, autoridades médicas tribales que se pensaba poseían poderes especiales, eran capaces de matar a los miembros descarriados de Las tribus simplemente con apuntarlos con un hueso- Convencidos de la habilidad del shaman para invocar una maldición mortal, las personas apuntadas morían en cuestión de horas o días.
En la medicina moderna el poder de la expectativa es un hecho aceptado normalmente y conocido como el “efecto placebo” Los placebos son sustancias químicas inertes, disfrazadas de preparaciones activas que se dan a Los pacientes en Lugar de las medicinas. Los beneficios para la salud obtenidos de un placebo ocurren porque la persona que lo toma espera un efecto positivo. Ya que los beneficios de cualquier medicina pueden deberse en parte a su efecto placebo, la mayoría de las nuevas, medicinas son probadas contra una preparación de placebo.
Un estudio reciente realizado por la Universidad de Toronto demostró los profundos efectos psicológicos de la expectativa con respecto a los placebos. Los investigadores encontraron que los pacientes cardiacos que se apegaron estrictamente a un régimen de placebo vivían más que los pacientes que no tomaban su placebo con regularidad. Al resumir este estudio, el ilustre investigador doctor Paul Donan señaló: “Lo que usted cree, tiene una influencia muy importante en su salud resultante”

Cómo se aplican estos factores de riesgo a todos los grupos de SIDA


No existe un solo caso de SIDA descrito en La literatura médica que no incluya uno o más factores de riesgo inmunosupresores en la salud, No existe ningún caso de SIDA documentado de una persona cuyo único riesgo haya sido la exposición al VIH. Todos los casos de SIDA involucran factores conocidos que dañan al sistema inmune y dejan a una persona vulnerable para contraer infecciones debilitantes y enfermedades mortales.


hombres que tienen relaciones sexuales con hombres


Las causas bien documentadas de la disfunción inmune pueden explicar las enfermedades del SIDA entre los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, aunque ninguna de estas causas es exclusiva de este grupo de riesgo, ni puede ser generalizada para incluir a todos los hombres homosexuales. De hecho, centrar la atención sobre ciertas prácticas sexuales en lugar de dirigir la atención a los reconocidos riesgos para la salud, confunde nuestra comprensión de la supresión inmune y las estrategias para prevenir y resolver el
SlDA.
Los nitritos, normalmente conocidos como poppers, son drogas inrnunosupresoras y cancerígenas usadas crónicamente por algunos hombres homosexuales. En una época, el 95% de los hombres homosexuales en las principales áreas urbanas como Los Ángeles, Nueva York y San Francisco, reportaron utilizar poppers.  El uso del nitrito tiene correlación con el Sarcoma de Kaposi (KS) y con el linfoma no de Hodgkin, dos tipos de cáncer que definen el SIDA y que se encuentran casi exclusivamente en este grupo de riesgo. Existen varios estudios que han fortalecido aún más la correlación entre los poppers y el KS, y que documentan este último en hombres homosexuales VIH negativos que usan poppers. El KS casi nunca se encuentra entre los miembros de otro grupo de riesgo del CDC o entre las mujeres con SIDA, y nunca se diagnostica en niños o bebés con SIDA. En 1981, cuando el SIDA fue identificado por primera vez, la mitade todos los diagnósticos de SIDA fueron por KS. Al disminuir el uso de los poppers. también lo ha hecho el KS, que desde 1993 ha estado presente en menos del 5% de todos los nuevos casos de SIDA.
En los únicos estudios donde se les preguntó a los hombres homosexuales con SIDA sobre las drogas de uso vicioso, del 93 al 100% de los participantes reconocieron consumir cocaína, cocaína de crack, poppers, heroína, éxtasis, metanfetaminas como speed y cristal, y/o Especial K (un tranquilizante pan animales).
Las combinaciones de infecciones parasitarias que incluyen amibiasis y giardiasis junto con las infecciones rectales, la sífilis y la gonorrea, pueden dar como resultado una diarrea aguda que causa malabsorción y desnutrición, o la llamada caquexia del SIDA o desgaste físico. Esta colección de infecciones y problemas resultantes era comúnmente conocida como Síndrome Intestinal del Homosexual en los años anteriores al SIDA. Los informes del CDC reportan que del 20 al 50% de todos los hombres homosexuales en las principales ciudades de los Estados Unidos han recibido tratamiento médico, a menuido repetidamente, para curarlos de parásitos intestinales utilizando farmacos supresores del sistema inmune. Los tratamientos con antibióticos para las infecciones venéreas recurrentes son inmunosupresores, como lo es la práctica de usar estos antibióticos regularmente como prevención. Los esteroides son otro fármaco que daña la inmunidad y que frecuentemente se receta para compensar el desgaste causado por la diarrea y la malabsorción.
Las campañas que promueven las pruebas del VIH, el consumo de medicamentos tóxicos para el SIDA y el miedo al SIDA están principalmente dirigidas a la comunidad homosexual. Muchas revistas homosexuales pueden tener hasta la mitad de sus anuncios comerciales dedicados a promociones relacionadas con el SIDA. Este énfasis constante en el SIDA da lugar a la idea de lo inevitable que puede ser contraer el SIDA, una creencia que puede provocar terror crónico, desesperación y falta de esperanza, que son conocidos factores de riesgo psicológico que dañan la inmunidad y comprometen la salud.
La probabilidad de obtener resultados falso positivos en una prueba de VIH, es mayor en las personas con niveles altos de anticuerpos no-VIH y microbios, en su sangre. Los anticuerpos producidos como respuesta a las infecciones microbianas y virales frecuentemente encontradas en algunos hombres homosexuales, son una causa documentada de resultados falsos positivos en pruebas de VIH.

Para las Personas que resultan VIH positivas, las medicinas recetadas como tratamientos preventivos para las infecciones oportunistas que definen el SIDA, se convierten en tratamientos dañinos y aun mortales cuando se utilizan diaria y continuamente. Por ejemplo, el Bactrim y el Separa son poderosos antibióticos sulfonamidas que acaban con la flora intestinal, y causan anemia y destrucción de la médula ósea. Los medicamentos contra el VII-1, AZT, ddl, D4T, ddC y 3TC son quimioterapias muy tóxicas que destruyen los sistemas inmunitario y digestivo, además de causar cinco de las 29 enfermedades oficiales que definen el SIDA. En 1993, dos estudios realizados en los Estados Unidos y Canadá encontraron que todos y cada uno de varios cientos de hombres homosexuales con SIDA, tenía una historia de consumo importante de drogas de uso vicioso y/o de fármacos para el SIDA.
Identificar a este grupo de riesgo, como uno de personas que practican un habitual y prolongado consumo de drogas de uso vicioso y/o fármacos; que tienen una exposición crónica a multitud de microbios infecciosos y que padecen de desnutrición crónica y/o de miedo persistente al VIH y al SIDA, proporciona una explicación más apropiada y amplia de la supresión inmune, lo cual sugiere muchas posibilidades para su prevención y resolución.


Consumidores de drogas inyectadas


Los miembros de este grupo de riesgo representan el 35% de todos los casos diagnosticados de SIDA, mientras que otro 4% de las personas diagnosticadas con SIDA citan el contacto heterosexual con consumidores de drogas inyectables como su único riesgo. Sin embargo, la mayoría de las personas que inicialmente hablan del contacto intimo con consumidores de drogas intravenosas como su único riesgo, más tarde reconocen administrarse drogas ellos mismos.
Considerar sólo el uso de drogas inyectables como una actividad de alto riesgo para el SIDA, hace caso omiso de los efectos inmunosupresores provocados por el uso habitual de drogas callejeras no inyectables, así como los muchos factores que comprometen la salud y que acompañan al consumo regular y a largo plazo de químicos ilícitos. La atención desmedida a la costumbre de compartir agujas, y la menor atención que se da a los efectos dañinos de los narcóticos inyectados con esas agujas, distorsiona nuestra visión de la disfunción inmune e impide la aplicación de soluciones prácticas para los problemas de salud que son comunes a este grupo de riesgo.


El consumo habitual y prolongado de drogas como la heroína, el crack, la cocaína y el speed, ya sean inyectados o por otros medios, se conoce bien que desactiva la función inmune. Está documentado que el uso crónico de estas drogas provoca muchas condiciones iguales a las del SIDA, incluyendo neumonías, tuberculosis, fuegos en la boca, fiebres, sudores nocturnos, infecciones bacterianas y endocarditis. La desnutrición
—la causa número uno de Las enfermedades de inmunodeficiencia en el mundo— y las infecciones múltiples, son frecuentes efectos colaterales del uso habitual de drogas inyectadas, y son factores que suprimen la inmunidad.
Los anticuerpos generados como respuesta a las infecciones múltiples y toxinas químicas típicas del uso crónico de drogas, pueden causar lecturas falso positivas en las pruebas de VIH. Los resultados positivos en las pruebas casi siempre conducen a un tratamiento continuo con varios antibióticos inmunosupresores y con medicamentos ele quimioterapia, que provocan tina sensación de fatalidad y profunda desesperación.
Una manera más compasiva e incluyente de presentar a este diverso grupo, es como de personas que se involucran en el uso habitual y prolongado de drogas de uso vicioso, que tienen una exposición crónica a multitud de microbios infecciosos y toxinas a través de las jeringas contaminadas, o porque viven en condiciones antihigiénicas; que sufren de desnutrición crónica, carecen de un sueño adecuado, padecen de los efectos inmunosupresores de los medicamentos para el SIDA, y/o de la desesperación crónica que sigue a un resultado VIH positivo o a un diagnóstico de SIDA. Las enfermedades de inmunodeficiencia causadas por estos múltiples y variados factores. pueden resolverse con tratamientos que no incluyan fármacos tóxicos contra el VIH ni el uso a largo plazo de poderosos antibióticos.


Receptores de transfusiones y hemofílicos


Los hemofílicos y los receptores de transfusiones de sangre constituyen juntos el 2% de los casos ele SIDA en adultos en los Estados Unidos. Como se dijo anteriormente, el Factor VIII, que es el tratamiento para la coagulación de la sangre utilizado por los hemofílicos, es inmunosupresor por sí mismo. La hemofilia es una enfermedad que amenaza la vida en personas con o sin un diagnóstico VIH positivo. Ryan White, el joven hemofílico VIR positivo que se hizo famoso por ser una víctima del SIDA, realmente se murió de complicaciones comunes atribuidas a la hemofilia (sangrado interno y falla hepática), no de enfermedades definitorias del SIDA.
Las transfusiones sanguíneas suprimen el sistema inmunitario. Los médicos expertos señalan que las cantidades elevadas de transfusiones de sangre entre pacientes hospitalizados, se correlacionan con un mayor índice de muertes. Los autores de un reciente estudio sobre transfusiones mencionan específicamente que los efectos inmunosupresores de las mismas dejan a los receptores vulnerables a infecciones oportunistas
El Factor VIII y las transfusiones sanguíneas pueden provocar resultados positivos en las pruebas de anticuerpos VIH en personas que nunca han estado expuestas al VIH, al desencadenar la producción de anticuerpos que reaccionan con proteínas no específicas, utilizadas en la prueba de anticuerpos VIH. Una vez que una persona ha resultado positiva, es sujeta a regímenes de tratamiento con medicamentos inmunosupresores, y al terror de desarrollar SIDA.
Los miembros de estos grupos de riesgo pueden ser descritos con más precisión como personas con serios problemas de salud preexistentes, exposición crítica o crónica a los productos sanguíneos inmunosupresores y a los fármacos tóxicos contra el SIDA y/o que están afectados por la desesperación crónica de un diagnóstico fatal. Si nos basamos en este punto de vista, la quimioterapia contra el VIH que compromete al sistema inmune y los tratamientos continuos con antibióticos, aumentan los problemas preexistentes de salud, en lugar de resolverlos.


Contacto heterosexual


El seis por ciento de los estadounidenses diagnosticados con SIDA citan el contacto heterosexual como su único riesgo para el SlDA. Sin embargo, después de una extensa investigación, del 60 a 99% de estas personas se reclasifican como consumidores de drogas inyectables y/o hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, grupos con riesgos de salud identificables —riesgos que están documentados como causantes de disfunción inmune. Como se dijo anteriormente, las personas diagnosticadas con SIDA seleccionan voluntariamente un grupo de riesgo entre las seis categorías determinadas por el CDC, que limitan los riesgos de salud a la posible exposición al VIH a través del sexo o de la sangre,
El daño causado por la quimioterapia para el SIDA y la aceptación de un diagnóstico fatal son suficientes para provocar una enfermedad seria y aun la muerte en personas sin otros factores de riesgo.
Los miembros de este grupo pueden ser descritos de una mejor manera como personas sin factores de riesgo para la salud reconocidos por el CDC quienes, debido a su estado VIH positivo, regularmente se someten a quimioterapias y/o se encuentran en tratamiento continuo con antibióticos y otros fármacos inmunosupresores, y/o sufren de pánico crónico y desesperanza debido a un diagnóstico fatal.


Adolescentes, niños y bebés


Aunque los adolescentes y los niños no son un grupo de riesgo específico para el SIDA, los casos de SIDA entre personas jóvenes, aunque son pocos, constituyen una gran preocupación. El hecho de que los bebés sean diagnosticados con SIDA, se ha utilizado como un argumento en contra de las explicaciones de las enfermedades del SIDA, que prescinden del VIH. A pesar de las creencias ampliamente sostenidas, la mayoría de los casos de SIDA que ocurren entre niños y adolescentes, pueden ser explicados por las mismas causas de la inmunosupresión que prevalece en los adultos con SIDA.
En 1998, los nuevos casos de SIDA entre los 26 millones de adolescentes de este país, ascendieron a 293; de éstos, 229 ofrecieron información que los colocó en los dos principales grupos de riesgo para el SIDA en adultos, según el
CDC.
Más del 80% de Las madres de bebés diagnosticados con SIDA, reconocen voluntariamente haber usado drogas inyectadas durante el embarazo, una práctica que casi universalmente da como resultado la desnutrición intrauterina. El resto de los casos de SIDA en bebés y niños, puede deberse a los tratamientos médicos inmunosupresores administrados como respuesta a un resultado positivo de VIH, o a los mismos factores que causan que los bebés VIH negativos sufran de neumonía, infecciones bacterianas y desórdenes inmunes. En 1998, los nuevos casos de SIDA en niños de 13 años y menores, sumaron 382.


Residentes de naciones en vías de desarrollo


En gran contraste con los Estados Unidos y Europa, los casos de SIDA en áreas en vías de desarrollo del mundo se dan casi exclusivamente entre heterosexuales que no consumen drogas. Los expertos partidarios de la hipótesis comúnmente aceptada del SIDA, no ofrecen ninguna razón creíble de por qué el SIDA se habría de extender principalmente a través del contacto heterosexual libre de drogas, solamente fuera de los Estados Unidos y Europa.
Una explicación coherente para los casos de SIDA en áreas en vías de desarrollo en el mundo, son los bien conocidos riesgos a la salud compartidos por estos países: la pobreza generalizada y la desnutrición; la falta de agua potable, de un suministro de alimentación constante y las condiciones antihigiénicas de vida; el limitado acceso a la atención médica; las enfermedades endémicas como la tuberculosis, la malaria y las infecciones parasitarias que producen condiciones idénticas al SIDA; y la práctica de diagnóstico del SIDA basada en un conjunto no específico de síntomas clínicos.
Aunque Las pruebas VIH no se requieren para un diagnóstico de SIDA en muchas partes del mundo, la exposición endémica a la hepatitis, tuberculosis, lepra, malaria y otras enfermedades, es más que suficiente para provocar resultados positivos en las pruebas de anticuerpos VIH no específicas.
Resolver las condiciones inmunosupresoras causadas por la pobreza y la desnutrición brinda un medio para aliviar el sufrimiento de muchas personas en naciones en vías de desarrollo, a quienes actualmente se les cuenta y se les trata como víctimas del SIDA.
Al pensar en las explicaciones del SIDA que prescinden de la hipótesis del VIH, considere que:
• El SIDA es un conjunto de malestares conocidos, no una enfermedad.
• Desde 1993, más de la mitad de todos los nuevos diagnósticos de SIDA en los Estados Unidos se han dado a personas que no están enfermas. En 1997, dos tercios de los estadounidenses diagnosticados con SIDA no tenían ningún síntoma ni enfermedad.’
“La inmunodeficiencia adquirida precede a la creación de la categoría
“SIDA”, y tiene numerosas y bien documentadas causas.
“No existen casos de SIDA en la literatura médica en los que la exposición al VIH haya sido probada como único factor de riesgo.
• Existen causas bien documentadas para cada una de las enfermedades del SIDA, que no implican al VIH, y todas las enfermedades ahora
llamadas SIDA ocurren en ausencia del VIH.
•Las pruebas de VIH no prueban el virus actual, sino las proteínas
antivirales o el material genético que no es específico del VIII.
•La probabilidad de una reacción positiva en una prueba de anticuerpos no específicos de VIH, aumenta proporcionalmente con el nivel de
otros anticuerpos y microbios encontrados en la sangre.
•Cinco de los seis grupos de riesgo del SIDA según e1 CDC, tienen factores de riesgo para la salud que comprenden una exposición crónica y múltiple a virus, bacterias y otros antígenos, conocidos como productores de anticuerpos idénticos a aquellos asociados con el VIH.
•Una vez que una persona ha resultado positiva en una prueba de anticuerpo VIH, la quimioterapia y otros químicos inmunosupresores son
casi siempre recetados para el tratamiento o prevención del SIDA.
• Las explicaciones alternativas para el SIDA ofrecen oportunidades para una prevención eficaz del SIDA y para aplicar estrategias prácticas y no
tóxicas para resolver el SIDA.
 

- Christine Maggiore, ¿Qué tal si todo lo que crees acerca del SIDA Fuera falso?, 4a Edición, The American Foundation for AIDS Alternatives, CA, EEUU.
 

 








 
   
   
 
 
   

 

 
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Última modificación: 25 de Mayo de 2008 12:16:45 a.m.


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